viernes, 30 de marzo de 2012

Nace GRANAR 3.12 (Grupo de Análisis de Arqueología

Bueno, despues de un tiempo desde los últimos posts, la iniciativa de crear un grupo de trabajo en Arqueología profesional, ha tomado forma (e integrantes), y ha nacido.

La idea, como comentaba en posts anteriores es formar un grupo destinado a trabajar, colaborar, mejorar, difundir, ayudar, pedir ayuda, etc... en temas de arqueología profesional (uso el término con toda la intención de no excluir a nadie, porque todos somos profesionales), con el objetivo de mejorar, individualmente, como colectivo y como profesión.

Dado que es un grupo abieto, os animo a participar y a colaborar en la mejora de la profesión.
Los interesados deben enviar un mail a grupoarqueo@gmail.com

viernes, 9 de marzo de 2012

Una propuesta

Mi último post generó, para sorpresa mia un interesante debate (Entre unos pocos, todo hay que decirlo), y acabó con una idea flotando el el aire. La idea de crear un grupo de trabajo, para trabajar, valga la redundacia, que no es tal, sino que es muy intencionada, en el futuro. En el futuro de que?. Pues de la profesión, de los integrantes de ese grupo, de las formas de trabajar que tenemos, etc...

Digamos que la idea básica es: mejorar nosotros, para que las cosas mejoren.

Muchas de las cosas que pedimos habitualmente (Ética a los compañeros, agilidad a la administración, que subvencionen nuestros proyectos, que no se tiren los precios, que la universidad nos ayude, que...), comienzan en nosotros. Deben comenzar en nosotros.

De hecho, las pedimos siempre a otros, curiosamente. Parece que nosotros no tuvieramos nada que mejorar.

Durante ese debate, cuya lectura recomiendo, surgieron varias (bastántes, muchas...) cuestiones relacionadas con qué deberíamos mejorar como colectivo profesional. En fin, no las voy a citar, porque ya están en el debate (así que el que quiera...)

Hubo varias personas que se interesaron por la posibilidad de iniciar ese grupo de trabajo, pero como en el debate eramos pocos, pues en pocos se quedó...

Así que ahora, planteo la cuestión directamente, a bocajarro y a todos. ¿Hay alguien interesado en formar un grupo de trabajo?

Y digo grupo de trabajo, no una asociación o similar. No tengo nada contra las asociaciones, pero ya existen algunas y ahí están para el que quiera.

Grupo de trabajo destinado a trabajar, colaborar, mejorar, difundir, ayudar, pedir ayuda, etc...  en temas de arqueoplogía profesional (uso el término con toda la intención de no excluir a nadie, porque todos somos profesionales), con el objetivo de mejorar, individualmente, como colectivo y como profesión.

¿Por que?. Porque... "como decía una amiga, el futuro es incierto..." (Celtas cortos)

El que esté interesado seriamente (¿hay alguna otra manera de estar interesado?), puede enviarme un mail con sus datos (cmart3000@gmail.com), o para preguntar lo que necesite. Si se consigue una masa crítica suficente, echará a andar.

El debate de este post puede servir para definir más la idea.


Obviamente debiera ser un grupo de trabajo virtual, para no convertirse en un grupo local, pero ese es el menor problema.

El mayor problema es despertar las conciencias de un colectivo apático hasta la muerte, y conseguir que se mueva. Sí, me refiero a vosotros.

"...Solo se abre un camino al empezar a andar..." (Celtas Cortos de nuevo)



jueves, 23 de febrero de 2012

Hay que ponerse las pilas...

Este no va a ser un post amable. Yo que vosotros, dejaría de leerlo aquí. De verdad, es lo mejor…
El que siga, bajo su responsabilidad, y si alguien se da por aludido, pues, como decía un amigo, que se lo haga mirar.
Creo que en épocas de crisis no hay que mirarse el ombligo, sino tirar para adelante, como dice el viejo lema de la Guardia Civil, con “paso, corto, vista al frente y mala leche”.
Y en referencia a la Arqueología (a cualquier tipo de Arqueología), nadie nos va a dar nada. Nadie tiene porque darnos nada. Tenemos que ganárnoslo.
Últimamente me estoy encontrando con actitudes y situaciones que en otros sectores son impensables. Solo de comentarlo, estoy llenando las consultas de oftalmólogos, con gente con ojos como platos.
Y es que por un lado solo oigo quejas de lo mal que está todo: Que si no hay obras, que si la competencia tira los precios, que si la falta de ética, que si no hay ayudas, que si nadie protege el Patrimonio, que si la Administración funciona mal…
Pero, por otro lado observo unos comportamientos descuidados, rayando la negligencia empresarial. Envías un e-mail a una empresa/profesional y tardan 15 días en contestar. Ofreces ayuda (gratis) a alguien que dice necesitarla, y obtienes la callada por repuesta. Intentas fomentar algún tipo de colaboración para generar negocio, y ni te contestan.  Ayudas en algo, y ni te dan las gracias. Pides información y nadie te da ni los buenos días. Y esto me ha pasado con más de una y de 20 empresas/profesionales. O profesores de Universidad. O directores de algún proyecto. O Museo, o personal de fundaciones. Pero curiosamente, solo en el sector de la Arqueología.
¿De verdad pensamos que quejándonos de todo (de todos los demás, claro), y cerrándonos al mundo, algo va a mejorar?. Pues ya os adelanto que ni de coña.
Señores, así no se puede funcionar. Los demás sectores económicos no funcionan así. Ni de lejos. Gentes de distintas empresas (competencia a veces) se reúnen, comparten (dentro de un orden), intercambian. La gente recibe a los proveedores, aprende de ellos, y en general están abiertos al mundo. Buscan soluciones a las cosas, inventan, aprenden… en definitiva, se mueven.
Y aquí llamas a alguien y ni te cogen el teléfono… ¿Como va a progresar así un sector?. Pues ya os lo digo yo: NO va a progresar.
Si es que hasta este blog tiene miles de visitas, y 8 comentarios. Participación cero.
O nos ponemos las pilas o estamos muertos. De hecho algunos ya lo están, o están a punto de (y ni lo saben).
Ya dije en la primera línea que este no iba a ser un post amable. Pero tampoco es un post derrotista.
¿Hay solución?. Yo creo que sí. Yo quiero pensar que sí. Creo que sí, pero también creo que no tenemos todo el tiempo del mundo. Y desde luego, nadie nos la va a traer.
Hay que trabajar, formarse, abrirse al mundo, explorar nuevas posibilidades de negocio, salir de la zona de confort, colaborar, mirar lo que se hace en otros sitios, pedir ayuda, dar ayuda, en definitiva, moverse…
Y como he criticado abiertamente la falta de colaboración y apertura en el sector y la actitud de mirar los toros desde la barrera y esperar que otros busquen soluciones, me toca a mí mover ficha, y no esperar a que lo haga otro.
Así que desde aquí dejo clara mi voluntad de colaborar, o ayudar en lo que se pueda (o se sepa) en relación al desarrollo de la profesión y de los profesionales, con mi experiencia (poca o mucha). Y mi compromiso de respuesta para los que contacten conmigo en relación a todo esto que comento.
Los cambios tiene que empezar por uno mismo.
Hala, a ponerse las pilas…

martes, 21 de febrero de 2012

La formación en la profesión


Aprovecho hoy para escribir este post, ya que hace poco se presentó CONOB, por parte de JAS Arqueología, una interesante iniciativa de cara a mejorar la formación de los profesionales de la Arqueología.

Y entonces me pregunto ¿Cómo está el sector en relación a este tema?. ¿Estamos al día?.

Naturalmente es una pregunta retórica. En diversas ocasiones he comentado la falta de formación en áreas concretas de la profesión. Pero nos servirá para echarle otro vistazo al tema.

Un recién licenciado sale de la Facultad, con ciertos conocimientos teóricos sobre Pre/Historia, teoría arqueológica, interpretación y metodología.  Cuando yo lo hice, además había un parte práctica importante: Una sesión en el patio de la facultad, y una excursión para visitar grabados rupestres, creo recordar…

No puedo decir que fuese una formación práctica, ni cercana al trabajo arqueológico. Y mucho menos útil para entrar en un mercado laboral. Hace mucho que no tengo contacto con la Universidad, así que espero firmemente que haya mejorado.

Puede que esa formación sea óptima para perpetuar el sistema universitario, y permita formar excelentes profesores (Que ya lo dudo…). Sin embargo, está lejos de ser la formación que un profesional necesita.

En este momento no voy a dudar (que podría…) de la calidad de la formación recibida, en materias como historia, epigrafía, numismática, prehistoria, etc… Incluso puedo aceptar como buenas las materias puramente arqueológicas, cerrando un poco los ojos.

Pero no solo de estas cosas vive el hombre. Y el arqueólogo que accede a un mercado laboral, mucho menos.

Hagamos una pequeña lista…

Ningún negocio, sea el que sea vive sin vender, por lo tanto los conocimientos sobre el área comercial y de marketing, sus técnicas y sus habilidades, son básicos. Pero cada día observo como hay profesionales que van de la cata al cliente, y que se manejan mal a la hora de cerrar acuerdos. Invito a cualquiera a realizar un recorrido por las páginas web del sector. En general es desmoralizante.

De la misma manera cualquier negocio es un conjunto de entradas y salidas de dinero, por lo que también hacen falta conocimientos de dirección, gestión y administración.

La gestión de proyectos es otra de las áreas importantes. Así como ser capaces de hacer un presupuesto ajustado. En esto las carencias que he observado son espeluznantes, habida cuenta de que son los procesos que transforman los ingresos en beneficios.

La tecnología, es otra de las asignaturas pendientes. Usar los ordenadores para algo más que el procesamiento de textos es básico y fundamental.

Idiomas. Sí, parece que el inglés no es necesario en un mercado totalmente nacional. Pero no nos engañemos, es básico. Aunque solo sea para poder saber que se está haciendo en otros sitios. Ya no digamos, participar en ello…

Organización y productividad. Cuando menciono esto mucha gente me mira como pensando “¿Y eso que es?”. Pero la realidad que he observado es que las empresas y profesionales optimizan muy poco su trabajo y su tiempo. Algo vital cuando eres pequeño.

Es decir, lo que se encuentra en un MBA (Por cierto que no conozco a ningún arqueólogo con un MBA). Podríamos seguir, y os animo a ello en los comentarios, porque puede ser interesante. Y realmente todavía no he mencionado ningún conocimiento relacionado estrictamente con la Arqueología.

Faltan muchos conocimientos relacionados con la gestión de un negocio, de cualquier negocio. Evidentemente en la facultad nadie aprende todas esas cosas (Ojo, ni los arqueólogos, ni los dentistas, arquitectos, abogados…), pero una vez que nos incorporamos al mercado de trabajo, desconocerlas es muy peligroso.

Como arqueólogos debiéramos ponernos las pilas en este sentido y mejorar mucho nuestro nivel en todas estas áreas (y alguna más).

¿Que opináis?

viernes, 17 de febrero de 2012

Olduvai Geochronology Archaeology Project

Hoy he recibido un mail de una persona que no conocía. Es una estudiante de Erasmus, en Londres, involucrada en un proyecto (Olduvai Geochronology Archaeology Project). En ese mail pedía que difundiéramos el proyecto, ya que aunque tiene bastante visibilidad en el ámbito británico, no la tiene tanto en España.
El proyecto en cuestión está relacionado con una revisión cronoestratigráfica y reexcavación de una parte de la garganta de Olduvai, que tiene relación con la transición al período Achelense (http://www.olduvai-gorge.es).

Bueno, el proyecto parece interesante, y está muy bien explicado en una entrada del blog Esto es Hispania (http://www.estoeshispania.com/), pero lo que me ha parecido más importante, es la conciencia de la necesidad de que el proyecto tenga visibilidad y difusión. Solo por eso, creo que merece la pena prestarles atención.

Éste es un proyecto de investigación, y aparentemente bastante técnico, alejado de la comprensión del gran público. Sin embargo sus integrantes han superado ese secretismo que caracteriza a la profesión, y trabaja proactivamente para que todo el mundo conozca su trabajo.

Es un cambio... Ya en otros post he comentado la cuestión, pero me alegra ver iniciativas de este tipo.
La sociedad es la que paga nuestro trabajo (más todavía en el caso de la investigación), por lo que no debemos estar alejados de ella. Es bueno que se conozca nuestro trabajo, en ámbitos profesionales y en ámbitos de la sociedad en general. Y para ello hay que difundir.

Enhorabuena, equipo del Olduvai Geochronology Archaeology Project!!. Y mucha suerte con la investigación.




martes, 31 de enero de 2012

¿Crisis de la Arqueología o crisis de los arqueólogos?


No, no es una pregunta retórica. Y sí, creo que es importante hacer esa diferenciación.

Creo que existe una crisis de la Arqueología y otra de los arqueólogos, con orígenes y causas diferentes, aunque interrelacionadas. Y, por tanto con tratamientos y soluciones diferentes.

Tendemos a identificar los problemas de los arqueólogos con los problemas de la Arqueología, y no siempre es así. Unos afectan a los otros, pero es interesante analizar las diferencias.

No soy el primero que dice que la Arqueología, como disciplina, está en crisis, y que las causas de ésta son variadas. Quizá uno de los autores que mejor la analiza es Felipe Criado Boado.  En sus últimas publicaciones lo hace con una claridad de ideas interesante. Recomiendo enormemente su lectura.

Esto se expresa en una Arqueología, basada en descripciones, tipologías, poca producción de conocimiento sobre el pasado, textos pseudocientíficos con lenguaje incomprensible para los no iniciados, escasa publicación (lo que algunos autores han llamado "secuestro de la información")aislamiento de la sociedad, poca difusión (mejor dicho, poro interés en la difusión)...

Falla el método, me temo. Y si descendemos un peldaño y vamos al sistema de registro, descubriremos registros pobres, con sistemas copiados, utilización escasa de las tecnologías de la información, pérdida de información arqueológica, y poco análisis de la que se obtiene.
Esa crisis estructural no depende del mercado de trabajo de los profesionales, pero sí tiene como consecuencia la emisión de profesionales menos cualificados de lo necesario en algunos aspectos. Y lo más importante, esa crisis es producida por unos conceptos, que se van quedando obsoletos, y que no se están renovando, al menos no a velocidad suficiente.

Que los arqueólogos están en crisis… Ese es otro problema. El problema de intentar vivir de la Arqueología en cualquiera de sus salidas profesionales (Universidad, Museos, Administración, Arqueología comercial), cada vez más complicadas.

Obsérvese que de las mencionadas solo una, la que peor situación presenta hoy día, no es de tipo funcionarial. Y esto me lleva a plantarme que los arqueólogos no están preparados (hablo en términos generales) para “buscarse la vida” en un mercado libre (Independientemente de que ese mercado libre también haya colapsado). Las causas ya las hemos examinado en repetidas ocasiones y posts anteriores:
·         Ausencia de formación empresarial y tecnológica
·         Endogamia en el mercado
·         Modelo de negocio de una sola via…
·         Baja productividad
·         Etc…

 Ambas crisis están ahí. Y la solución no creo que sea la recuperación económica general del país. En estas cosas, la bonanza económica juega un papel anestésico. Cuando hay dinero y trabajo suficientes, se aplazan las decisiones difíciles o incómodas. “Sí, sí, habría que replantearse el modelo de negocio vinculado a la construcción, pero  ahora no tengo tiempo, tengo un montón de trabajos pendientes…”.

Si algo bueno tienen estos tiempos es que van a ayudar a convertir la grasa en músculo. Y eso es algo que tanto la Arqueología como disciplina, como la profesional (comercial) necesitan.

De vuelta tras el final de año

No es que me fuera a ninguna parte, pero sí que he estado ausente del blog durante unos meses. En época de crisis, los finales de año son de infarto. Y este no ha sido menos.
Pero ya estamos de lleno en 2012, y es momento de volver a la normalidad bloguera.
En mi ausencia han ocurrido muchas cosas. Una buena, para variar... Jaime Almansa ha editado su libro "El futuro de la Arqueología" (http://elfuturodelaarqueologia.blogspot.com/), donde una serie de autores analizan el presente de la profesión para intentar construir un futuro mejor. Es un texto que nos ayudará a reflexionar a todos. Probablemente reflejaré citas de él a menudo, ya que dentro de sus capítulos hay muchas cosas sobre las que merece la pena profundizar más.